El drama personal de un patrón pesquero de Barbate

José Bermúdez, patrón-armador de Barbate (El Confidencial)

Barbate, atún y chocolate. Y un poco de Levante… A la banda sonora de la Opera Prima de Pablo Carbonell compuesta por Nono García, se le podría añadir Y nada de trabajo... José Bermúdez, de 65 años, pertenece a la cuarta generación familiar de pescadores barbateños, como su bisabuelo José, su abuelo José y su padre Francisco. Será el último de los Bermúdez que se dedique a la pesca.

Patrón-armador de la embarcación Ángel Custodio, trabaja desde los 14 años siempre vinculado en el caladero marroquí, situado a 20 millas de la localidad gaditana, faenando en la pesca del cerco (boquerón y sardina). El caladero del Golfo de Cádiz (entre Tarifa y Ayamonte) está muy explotado. Apenas hay especies. Casi hay más barcos que pescado. Además, de noviembre a febrero sufren parada biológica

“En Barbate estamos condenados a desaparecer. Nos han dado una patada en el culo”, denuncia Bermúdez a El Confidencial. La prohibición de la Unión Europea de seguir pescando en aguas marroquíes para los pescadores del golfo de Cádiz tras negarse a la prórroga del acuerdo de pesca con Marruecos, que expira en febrero de 2012, ha causado una honda conmoción en Barbate. Con una población de 23.000 habitantes y 5.000 parados, 950 familias se dedican a la pesca (450 trabajadores al sector extractivo y 500 al sector no extractivo),

Bermúdez no entiende lo que está pasando. O más bien lo entiende a la perfección. “Somos el objetivo número 1 de exterminio de las administraciones; siempre se ha dicho que en África las personas no tienen valor. Con nosotros pasa lo mismo”. En 2008 compró en Almería un barco de 22 metros de eslora para faenar. Le costó 900.000 euros. Hoy se plantea venderlo.

Con una media de 16 trabajadores a sus órdenes, que apenas cobran 1.000 euros al mes, el patrón puede ganar el doble que sus trabajadores, pero ese dinero no está garantizado: “Si pescamos, ganamos; si no pescamos, no ganamos nada”, puntualiza Bermúdez, que paga por la licencia de Marruecos 65 euros por tonelada, unos 20.000 euros anuales.

En la década de los sesenta Barbate era de los municipios con mejor futuro laboral de la provincia de Cádiz. El pueblo especializado en pesca de cerca más importante de España, con más 100 embarcaciones trabajando a pleno rendimiento. Hoy la flota se reduce a 18 barcos. “Éramos la envidia por la prosperidad y luego se cortó radicalmente”. ¿Qué ocurrió? Desapareció el formidable negocio de las almadrabas y el atún rojo, que llegaron a dar más de 800 empleos directos gracias a 11 fábricas de conservas. Hoy apenas quedan dos y son familiares.

Su drama personal

La situación económica del municipio de Barbate tampoco ayuda. En bancarrota (el Ayuntamiento adeuda a la Seguridad Social 30 millones de euros), cuenta con un 83% del territorio en suelo militar y parque natural. Bermúdez lamenta cómo el municipio se encuentra aislado, sin margen de maniobra. “El drama humano es más importante que el Medio Ambiente. Aquí las aves tienen derecho a la vida, aquí se aprecia más a un pajarito que a una persona”, sostiene el patrón gaditano.

También hay un drama personal. Tiene tres hijos (un varón y dos hijas). Una de ellas trabajaba en un centro de interpretación del atún rojo. Se quedó sin empleo. La otra de las hijas estaba casada con el heredero directo del negocio. Su marido falleció hace poco en accidente de tráfico. Tenía 34 años. Su hijo tuvo un accidente y no puede trabajar. “En octubre cumplí 65 años y tengo que continuar en la brecha. ¿Qué hago? ¿Me voy a otro sitio? La cosa está igual en todos lados. La puñetera crisis que nos está ahogando. Aquí, con trabajo, nos obligan a parar”, relata José Bermúdez.

A favor de inversiones turísticas

En Barbate apenas cuentas con planta hotelera. Y el turismo se concentra, apenas unos meses al año, en Zahara de los Atunes. “Los barbateños queremos más inversiones turísticas, tampoco deseamos que la naturaleza espectacular de playas naturales se rompa, pero hay sitios donde se podría hacer algo sin que tener que romper esa belleza”, añade.

El patrón confía en un cambio político en Andalucía. “Mientras que el PSOE siga gobernando en la Junta no hay nada que hacer. A ver si vienen otros vientos, que sean más favorables”. Y mientras espera que acabe su drama personal (“pescando normalmente no puedo pagar la hipoteca, estoy atado de pies y manos, imagínate ahora”) recoge las redes de su Ángel Custodio

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