La vuelta al mundo en autocaravana de una familia malagueña

Fernando Fernández y Fleur con sus hijos Aïsha y Noah, en Disney París (www.viendonuestravida.com)

Dejar un empleo estable no está (ya es una fortuna tenerlo) al alcance de cualquiera. Quizá sí de unos millonarios, pero unos asalariados inconformistas no querían que el río de la vida les condujera a afluentes no deseados. No les apetecía que se les pasarán los años sin cumplir su sueño. Fernando Fernández y su esposa Fleur, francesa, con doble nacionalidad, residentes en Mijas Costa, siempre han sido unos apasionados de los viajes. Este iba a ser el más importante. Junto a sus hijos, Noah, de 1 año, y Aïsha, de 5 años, querían dar la vuelta al mundo en una autocaravana. Ellos comparten la frase de Tácito: “Es poco atractivo lo seguro: en el riesgo está la esperanza”.

Vendieron su casa. Muebles y electrodomésticos. Ropa. Tiraron de ahorros. Y decidieron armarse de valor. No se trataba del tópico “ahora o nunca”, sino del “ahora es el mejor momento para hacerlo”. Jóvenes, de 29 años, prepararon el viaje con escasa antelación. La aventura empezó el sábado 5 de mayo. Hace unos días, cuando ya estaban en Moscú, tuvieron que suspender el viaje. No lo cancelan, lo aplazan por una enfermedad de Fleur, que se está tratando en Málaga. En unos meses prevén regresar a la autocaravana. Lo harán rumbo a América tras enviar el vehículo en barco.

“En 24 horas dimos un cambio drástico porque entendimos que la salud era primordial y ya se estaba pasando de castaño a oscuro. Para nosotros siempre lo importante fue romper con la vida que llevábamos; y desde el día siguiente de nuestra marcha ya estábamos satisfechos con los pasos dados. Ahora, la vuelta al mundo es un sueño, un reto, seguimos queriendo hacerla. Como la curación de Fleur tardará algo de tiempo, lo que conllevaría a llegar con mal tiempo a Asia, preferimos aprovechar esta pequeña parada para preparar América, etapa en la que también estamos muy interesados”, escribe Fernández a preguntas de El Confidencial vía  correo electrónico.

“No es ninguna molestia, el orden no nos cambia el proyecto. Y como siempre hemos dicho, si pasa cualquier cosa y tenemos que parar o volver, se para o se vuelve. La salud es lo más importante, tanto para los niños como para mi mujer. No hay mal que por bien no venga, aprovecharemos para coger buenas energías de la familia y amigos”, precisa este malagueño que trabajaba como auxiliar administrativo en el CIO Mijas. También era el director de comunicación de Exploramás Eventos y Aventuras.

El inicio de la aventura provocó un auténtico terremoto en sus vidas. Fueron solicitados por una legión de medios de comunicación. La expectación se palpó cuando decidieron crear un blog (Viviendo nuestra vida): en un solo día contabilizaron 40.000 visitas. “Al principio se nos fue de las manos, fue demasiado”, cuenta Fernando Fernández. Las estadísticas se han calmado, aunque los posts son atractivos, muy humanos y narran el día a día del viaje familiar, que ya les ha permitido recorrer Francia, Italia, Bélgica, Chequia, Austria, Holanda o Polonia.

“Que la gente vea que querer es poder”

Unos días de empezar el trayecto inauguraron el diario online. El viajero ya daba cuenta de las ganas con la que empezaban la ruta mundial y pedía colaboración económica. “Nos encanta que nuestra aventura haya tenido tanta repercusión, por dos motivos: Nos gusta que la gente vea que querer es poder y por otro lado nos gustaría encontrar colaboraciones y patrocinios que nos faciliten la aventura”.

Pero la ayuda a su proyecto no llegó como la esperaban. “De los sponsors, entre que preparamos el viaje con muy poco tiempo y que lo que nos movimos fue solo por email, no nos hicieron caso. No nos importa, los sponsors iban a ayudar, pero no condicionar el viaje. Si sale alguno bien y si no, pues bien también”.

En una sociedad española dominada por el conservadurismo, la falta de ambición personal, el conformismo con un trabajo que para muchos puede dar un aceptable nivel de vida, pero no ofrece ya ni un mínimo de satisfacción, dominado por una rutina que aniquila cualquier ilusión, sorprendió la idea de la pareja. Es el tipo de decisiones que muchos admiran, pero que pocos ejecutan por falta de valentía. Lo más cómodo es ver la aventura desde la barrera.

La frase que más escucharon fue esta: “¡Qué valor tenéis!”. Otras frases fueron:
“Me encantaría hacerlo pero no me atrevo”
“¡Qué locura!”.
 “¡Qué guay, es el sueño de casi todo el mundo!”
 “¿Lo habéis pensado bien?”.
“¿Os podremos visitar?”.
“¡Estáis brotando la semilla viajera que llevo dentro!”.
“¿Has dejado el trabajo?”.

 Educación a distancia para los hijos

Tras ocho y medio en el CIO Mijas, Fernández dejó el empleo el 28 de febrero, dos meses antes del inicio de la vuelta al mundo. Cuando anunciaron públicamente que se marchaban a recorrer el planeta con la autocaravana que compraron en Alicante, se quitaron un peso de encima. “Teníamos muchos nervios y un poco de miedo por las reacciones, pero en general estamos contentos y la gente que nos importa de verdad nos apoya y nos va a ayudar y seguir en nuestro camino. El anuncio de nuestra vuelta al mundo ha sido el empujón definitivo. Ahora nos quedan poco más de dos meses de preparativos y cerrar cosas aquí”, escribía Fleur en un post del 29 de febrero.

Los hijos, totalmente adaptados a la vida en la autocaravana  (suelen aparcar junto a zonas verdes y amplias donde los niños puedan correr y jugar), dada la nacionalidad francesa de Fleur, se adaptarán al sistema francés de educación a distancia. ¿Cuánto gastan? La pareja maneja un presupuesto de 5 euros, como máximo, por comida (almuerzo y cena) para los 4. “Los desayunos suelen ser algo más baratos y luego a media mañana y media tarde tenemos algún tentempié para los niños (fruta, galletas, tortas de arroz o maíz, yogures…). De momento estamos cumpliendo ese presupuesto (¡y con productos ecológicos!). Nuestras cuentas diarias de comida varía entre 15 y 20 euros, pero estamos intentando reducirlo un poco”.

Al cumplir dos meses de travesía, celebraron la aventura de esta manera: Estamos muy felices, felices de romper con la vida que llevábamos antes. Sin duda esta es la mejor vida que les podemos dar a nuestros pequeños y a nosotros. Estamos viendo mundo juntos y nos permite seguir creciendo como pareja”. Cuando Fleur se recupere del contratiempo de salud, la familia viajera seguirá escribiendo nuevos capítulos de la vida que ellos mismos decidieron vivir.

La última Tinta de Verano de la temporada 2012.

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