Chaves se ve sorprendido en Canal Sur por preguntas críticas a su gestión en la Junta

El prólogo del programa, con preguntas a pie de calle, ya anticipaba el tono: “En los últimos años ha habido corrupción”. “No le tengo mucho cariño”. “La excesiva permanencia en un cargo nunca es buena”. “Es lo peor que ha podido tener Andalucía: no ha hecho nada”. “Hay mucho que aclarar y que se debería investigar”.
Estos ciudadanos se referían a Manuel Chaves. El expresidente de la Junta cobra 81.000 euros como diputado por Cádiz. “¿No cree que su sueldo es una provocación para un parado que cobra 426 euros?”. “Entiendo que muchos se pueden irritar”, subraya. Es la primera pregunta al expresidente de la Junta de Andalucía que le formulan en el programa Pido la palabra de Canal Sur TV, una suerte de Tengo una pregunta para usted a la andaluza que supuso anoche una amplia ventana a un inédito espíritu hipercrítico en la cadena autonómica.
Llega el turno de Millys Sánchez, administrativa contable, residente en Málaga y natural de República Dominicana. “¿Cómo es posible que no se enterara de los EREs irregulares?”. Chaves, ya contrariado, contesta: “A mí me repugna la corrupción, la haga quien la haga y la cometa quien la cometa”.  El exvicepresidente tercero del Gobierno con Rodríguez Zapatero fundamenta su explicación en que gracias a la partida 31L se lograron salvar a muchas empresas como Santana (el mayor fracaso industrial de la Junta), Delphi o Astilleros (ninguna de las tres sobrevive).
Sin referirse a Francisco Javier Guerrero (“he tenido centenares de directores generales y lógicamente no puedo despachar con todos y es imposible seguir la gestión de todos”), acabó reconociendo que se cometieron “ilegalidades, irregularidades y presuntos delitos”, así como la existencias de “intrusos y empresas que cobraron ilegalmente“. Como líder del Ejecutivo andaluz durante 19 años ha visto a “decenas de consejeros, ninguno procesado o condenado, salvo uno que está imputado”, en referencia al exconsejero de Empleo Antonio Fernández. Chaves obvió que estuvo cuatro meses en la cárcel.
Chaves no se pudo librar de la pregunta de un almeriense. Se refería a su hija, Paula Chaves Iborrra, que era apoderada de Matsa (Minas de Aguas Teñidas), cuando el Consejo de Gobierno de la Junta presidido por él mismo concedió a esta empresa una ayuda de 10,1 millones de euros. “Esa subvención no sólo es moral, sino ética y moral”, destacó. “¿Tenía que denegar la subvención a Matsa como la recibieron otras empresa mineras por el simple hecho de que mi hija trabajaba en ella?”, indicó el expresidente de la Junta. Y añadió: “¿La hija del presidente se tiene que ir a trabajar fuera de Andalucía y de España?”. En abril de 2011 también recurrió a esta pregunta retórica.
Preguntas “cañeras” y un vaso de agua para el “presidente”
Jesús Vigorra, el presentador, que le denominó varias veces como “presidente” (“ser presidente es como el sacerdocio: imprime carácter”), le pregunta si quiere tomar agua y resalta “las preguntas cañeras” de los ciudadanos. Las cuestiones se suceden. Ni una cómoda. Y el público aplaude a rabiar cada vez que surgen las preguntas más difíciles. “¿De qué tiene que pedir perdón por su labor como ministro y presidente de la Junta?”. Chaves reconoce que se trata del “problema estructural” del paro. “No lo he resuelto y lo digo aquí”. El presidente de la Comisión del Pacto de Toledo sólo ha intervenido en esta legislatura cuatro veces en el Parlamento. Cada intervención le ha costado al erario público 20.300 euros. “Siempre se puede hacer algo más, pero a mí no se puede criticar de que no trabajo o no he trabajado. He tenido jornadas de 12 horas. No he visto crecer a mis hijos”, lamentó.
José María Fernández se pregunta cómo es posible que Chaves “sólo” tenga 5.700 euros en la cuenta corriente de su banco, un coche matriculado en 1992 (“un Volvo muy potente, ¿por qué lo voy a cambiar?”, precisó) y un piso. “He dicho antes que ganaba 4.500 euros al mes con las dietas, es un buen sueldo,pero no es tan bueno como el de la señora Cospedal, que gana el triple, de vez en cuando tengo que meter alguna cuña… En mi casa no ha entrado otro sueldo que el mío: he invertido en mis hijos, le he dado una buena educación y he hecho viajes, me gusta mucho viajar, he vivido al día y quizá me pueda reprochar que no he sido muy buen ahorrador”.
Ni bienes ocultos, ni cuentas en Suiza
Fernández no se conforma con la respuesta y le achaca que durante las dos décadas que gobernó la Junta de Andalucía los pequeños empresarios habían sufrido retrasos en los pagos por parte de la administración andaluza. “¿Usted se cree que con 4.500 euros puede uno amasar una fortuna o un patrimonio? Al que lo haga con ese sueldo sí hay que pedirle explicaciones. No tengo nada que ocultar, no tengo bienes ocultos o fincas, no tengo más coches, no tengo cuentas en suiza, ni testaferros por ahí, me podrá creer o no, pero esa es la verdad”.
Manuel Chaves intentó por todos los medios justificar los 30 años de Gobierno del PSOE en Andalucía. “Resumir 30 años como 30 años de abusos es un insulto a la inteligencia de los andaluces; los andaluces son muy maduros”, resaltó. Y cuando le preguntaron cómo era posible que Andalucía no despuntara teniendo “tanta materia prima y talento”, Chaves no cambió de canción: habló de 30 años de “avances” (citó el AVE y la estructura educativa, ignorando que los alumnos andaluces llevan un curso y medio de retraso respecto a los madrileños).
“Doy la cara, aunque me la partan”
En la misma línea, recordó que cuando fue presidente de la Junta de Andalucía la comunidad autónoma logró “el mínimo histórico con la media de desempleo en España”. No ofreció ni la cifra, ni el año. Lo que sí no pudo obviar es el 35% de paro en Andalucía. ¿Alguna receta mágica para la crisis? “Crecimiento”, contesta muy rápido. Enseguida, se arrepiente. “Confianza”, matiza.
Sorprendió que Chaves manifestara que sentía “alivio” tras quitarse “el manto de púrpura del poder”. “Ahora soy diputado y es una actividad menos intensa, puedo preparar las clases en la Facultad de Derecho de Córdoba, tengo el trabajo parlamentario y en mi circunscripción [Cádiz], tengo tiempo para mis hijos y mis nietos… no he visto crecer a mis hijos”, confesó después de pedir que no hubiera primarias ya para elegir al candidato socialista a presidente del Gobierno. “Los problemas del PSOE no son los problemas de los ciudadanos; no debemos mirarnos el ombligo”, apuntó.
En la despedida, Chaves, tras revelar que come cada dos meses con Zapatero y que no se ha “entendido con Alfonso Guerra”, dejó muy claro que no se esperaba en ningún caso ese espíritu hipercrítico de los ciudadanos que representaban a las ocho provincias andaluzas. “Gracias por la crítica, el reproche y por vuestras opiniones”. Fue incluso más contundente: “Estoy aquí por responsabilidad y para dar la cara, aunque a uno se la partan”. En Twitter, con el hashtag #pidolapalabra, muchos se preguntaban cuándo Griñán se sometería a preguntas similares de los ciudadanos. También por qué Chaves no lo hizo cuando era presidente de la Junta de Andalucía y sí ahora y por qué no lo ha hecho con preguntas de periodistas. 

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