El humor de Manuel Alcántara

Manuel Alcántara (en el centro) antes de participar en el coloquio.
Antonio Pastor (www.elmundo.es)

Escenarios múltiples. En su restaurante favorito, María. En el sofá de la Fundación, paladeando su primer Dry-Martini. Una enseñanza de vida esa tarde/noche otoñal en Molina Lario. Aquella cena de verano en Frutos. En su casa madrileña. Y en la de Rincón. Una noche de boxeo.

He disfrutado de su conversación. Siempre amena. Rotundamente sabia. Y hoy vuelvo a escucharle. Habla Manuel Alcántara sobre el humor en el restaurante Limonar 40. Foro Mediterráneo XXI que capitanea Felipe Romera (PTA). Francisco Barrionuevo, presidente de Novasoft y de la Fundación Manuel Alcántara, presenta al escritor. Organiza la Escuela de negocios San Telmo. Lleva preparados un buen manojo de folios. Antes, improvisa. Tomo notas en una moleskine que me compré este verano en la tienda de National Geographic Society de la T3 del Aeropuerto de Málaga.

Apunto sus frases, sus ideas. Alcántara en acción:

1) La vida no es óptima, pero no hay que ser pesimista: podemos ver a una chica taconeando, un mar azul…

2) Hay que tener mucho cuidado con no ser pesado, abundan los plúmbeos

3) El tiempo lo es todo. Marcel Proust decía sobre el que acababa de morir: “El tiempo ha huido de él

4) Hay que aprovechar el tiempo, pero lo que no hay que hacer es que el tiempo te impida presenciar la vida

5) Cuando nos despidamos de esta vida sería bueno encontrarnos con los seres queridos y, lo más difícil, con los que nos han querido a nosotros

El humor revoletea. Alcántara, ese «pésimo actor mexicano» que documenta en imagen el brillante director Manuel Jiménez, se crece. Se ríe. También de él.

6) Lo más me ha gustado es reírme, hasta de los otros… Te miras al espejo y dices: “Ya está aquí el imbécil de todas las mañanas”

7) Sólo lo humano se presta a la risa, no hay ningún paisaje ridículo

8) Soy un modelo del 28, porque no es lo mismo tener 8 que 80. ¡Quién tuviera aquellos 80 años! [tiene 82 años]

9) El humor es para predicarlo. Wenceslao Fernández Flores: «El chiste es el pariente más próximo de las cosquillas»

10) Hay que distinguir entre la poesía y la poesía humorística. La poesía es melancolía y la poesía humorística está intentando molestar al prójimo, que tampoco está mal

11) Decía Garcilaso: «¿Dónde vas, pluma mía, que a la sátira me llevas?»
El que se ríe se libera, es un verdadero liberado, ahora que están de actualidad…

Recuerdos de amigos. Citas de Unamuno («Hay que tener buena memoria y buen olvido»), una anécdota desternillante de Jacinto Benavente… La explico. El escritor no era hetero. Estrenó la obra Una señora. En el entreacto entregaron un papel al público: ‘Con un éxito imponente, don Jacinto Benavente ha estrenado Una señora’. ¿Qué es lo que dijo la gente? ¡Ya era hora, ya era hora!” .

Sirven fideua con almejas y aliolí de albahaca. De segundo, meloso de ternera. ¿Postres? ¡Bomba! de chocolate con almendra.

En el coloquio cuelo una pregunta de boxeo, para que me sirva en la tesis:

«Es dramático, Con el boxeo tengo un cierto reproche moral». Alcántara, el cronista titular de boxeo del diario Marca entre 1967 y 1978.

Una vez le preguntaron al boxeador Jack Dempsey:

– ¿Qué es lo necesario para convertirse en campeón del mundo?

– Hambre

«El boxeo, afortunadamente está de capa caída. Desafortunadamente, puede resurgir [por la crisis]».

La invención de palabras. Alcántara: «Inventar es muy difícil. El diccionario tiene 83.000 palabras
Pablo Neruda quería mucho a su madastra y la llamó ‘mamadre’. César Vallejo también ideó lo de ‘In fraganti de mí'».

Más preguntas. El tiempo, la edad.

¿Por el tiempo no pasan los años? «Eso lo dije yo en un momento de lucidez. El tiempo es plano y continuo, sucede, es imparable e insustituible, no sólo es distancia y sentimiento».

Gregorio Marañón, que murió con 72 años, habló de los deberes de la edad.

Infancia: obediencia
Juventud: rebeldía
Madurez: austeridad («No estoy de acuerdo, a quien le guste y puede pagarse las cigalas, que lo haga»)
Vejez: adaptación

Jorge Guillén, con 90 años, sentenció: «Ulises pudo ser alcalde de Málaga». En zapatillas, sale de su casa del Paseo Marítimo Ciudad de Melilla y camina, muy despacio, a la rotonda que va a inagurar con su nombre frente al Real Club Mediterráneo. Un periodista, cuya obligación es ser impertinente (precisa Alcántara), le pregunta a Guillén: ¿Qué opina del homenaje? Póstumo, póstumo. Pedro Aparicio, entonces alcalde, sonríe y certifica la anécdota.

El alcohol. Los Dry. Gin-tonics. «Con el alcohol soy muy ecléptico, incluso me gusta el anís del mono». Recomienda hacer caso al maestro surrealista André Breton: “Primero hay que olvidar y luego beber todo lo que se quiera». Apostilla: «Pero que el alcohol no falte nunca». Se disfruta con la palabra siempre fresca de Alcántara. Siempre te quedas con ganas de más. Esta amistad. Lope de Vega ya avisó: «Quien lo probó, lo sabe».

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